Tras un accidente de tráfico, una de las primeras llamadas que recibe el perjudicado suele ser la de su propia compañía de seguros o la de la parte contraria. El tono suele ser amable, cercano y aparentemente orientado a “ayudar”. Sin embargo, lo que muchas personas desconocen es que una sola frase mal dicha puede reducir o incluso hacerte perder tu indemnización.

En este artículo te explicamos qué no decir ni hacer ante la aseguradora, por qué es tan importante actuar con cautela desde el primer momento y cómo proteger tu derecho a una compensación justa.

Consejo Onandia Abogados: Lo que digas a la aseguradora puede perjudicarte. Consulta antes con un abogado especialista en accidentes.

Por qué no debes fiarte de la aseguradora tras un accidente (y menos si es leve)

Las compañías de seguros no son entidades neutrales. Son empresas privadas cuyo objetivo principal es reducir costes. En el ámbito de los accidentes de tráfico, esto se traduce en minimizar lesiones, acotar tratamientos médicos y cerrar expedientes con indemnizaciones lo más bajas posible.

En la actualidad, más del 70 % de los accidentes de tráfico se consideran leves, especialmente los alcances por detrás. Precisamente en este tipo de siniestros es donde las compañías despliegan más estrategias para cuestionar las lesiones, alegar baja intensidad del impacto o negar la relación entre el accidente y los daños físicos.

Como ya explicamos en las tácticas habituales de las aseguradoras en accidentes leves, la primera llamada suele ser clave para construir un relato que luego puede jugar en tu contra.

“Tu indemnización depende de lo que digas y de lo que calles.”

¿Qué buscan realmente las aseguradoras cuando te llaman?

Cuando la empresa de seguros se pone en contacto contigo tras el accidente, no lo hace por casualidad ni únicamente para informarte. Sus objetivos suelen ser muy claros:

  • Reducir el coste económico del siniestro desde el inicio, limitando el alcance del caso antes de que se complique.
  • Obtener declaraciones espontáneas que puedan utilizarse más adelante para negar o reducir la indemnización.
  • Cerrar el expediente cuanto antes, evitando que el lesionado acuda a un abogado especializado en accidentes.
  • Fijar una versión de los hechos que les permita discutir la causalidad de las lesiones, alegar falta de nexo causal o atribuirte responsabilidad.

Por eso, aunque la conversación parezca informal, todo lo que digas puede quedar registrado y utilizarse posteriormente.

No es casualidad que muchas de estas llamadas se produzcan en las primeras horas o días tras el accidente. En ese momento, la aseguradora ya está valorando si puede o no rechazar el pago de la indemnización, o qué argumentos podrá utilizar más adelante para reducirla. Por eso es fundamental conocer cuándo puede y cuándo no puede negarse a pagar o rechazar la indemnización tras un accidente de tráfico antes de facilitar cualquier información.

Errores frecuentes al hablar con la aseguradora tras un accidente de tráfico

Lo que NUNCA debes decir ni hacer ante la aseguradora (aunque parezca inocente)

Hay errores muy comunes que se repiten una y otra vez y que tienen consecuencias directas sobre la indemnización:

  • Admitir la culpa o incluso una responsabilidad parcial, aunque creas que has tenido “algo que ver”.
  • Decir frases como “estoy bien”, “no me duele nada” o minimizar las molestias iniciales.
  • Hacer valoraciones médicas, diagnósticos o pronósticos sin ser profesional sanitario.
  • Aceptar una declaración grabada sin asesoramiento legal previo.
  • Dar explicaciones detalladas sobre el accidente sin orientación profesional.
  • Aceptar ofertas rápidas “para cerrar el tema” sin conocer el alcance real de las lesiones.
  • Firmar documentos, consentimientos o acuerdos sin leerlos detenidamente o sin asesoramiento.

Muchas de estas conductas parecen inofensivas, pero son utilizadas habitualmente para negar lesiones, discutir el nexo causal o justificar indemnizaciones muy inferiores a las que corresponden por ley.

Qué hacer inmediatamente después del accidente para proteger tu derecho a indemnización

Tan importante como saber qué no decir es tener claro cómo actuar desde el primer momento. Algunas pautas esenciales son:

  • Acudir a urgencias en un plazo máximo de 72 horas, aunque las molestias sean leves.
  • Recopilar pruebas del accidente: fotografías, parte amistoso, datos de testigos y vehículos.
  • Guardar toda la documentación médica: parte de urgencias, informes, pruebas diagnósticas y justificantes de tratamiento.
  • Seguir el tratamiento médico pautado y acudir a las revisiones.
  • Evitar hablar con el seguro hasta contar con orientación profesional.
  • Consultar con un letrado experto en accidentes de circulación desde el inicio del proceso.

“Una actuación temprana y bien asesorada marca la diferencia entre la máxima indemnización y una claramente insuficiente.”

Consecuencias reales de decir algo incorrecto a la aseguradora

Las consecuencias de una mala declaración pueden ser graves y, en muchos casos, irreversibles:

  • Reducción significativa de la indemnización.
  • Negación total de las lesiones reclamadas.
  • Alegación de patologías previas para excluir el daño.
  • Pérdida del nexo causal entre el accidente y las lesiones, una de las defensas más habituales de las compañías aseguradoras.
  • Aceptación implícita de culpa o responsabilidad en el accidente.

Si quieres profundizar en este punto, puedes consultar nuestra publicación sobre casos de éxito relacionados con la falta de nexo causal y cómo se pueden revertir con un buen asesoramiento jurídico.

Casos reales Onandia Abogados

Estos son algunos casos de éxito reales en los que la intervención jurídica especializada fue clave para proteger los derechos del lesionado:

Estos son algunos de nuestros casos de éxito que demuestran que, incluso cuando la compañía rechaza inicialmente el pago, una estrategia legal adecuada puede cambiar por completo el resultado del procedimiento.

En supuestos donde la aseguradora negaba la relación entre el accidente y las lesiones, logramos acreditar el nexo causal y obtener la indemnización correspondiente.

En accidentes considerados leves o de baja intensidad, desmontamos el argumento de que el impacto no podía causar daños físicos, consiguiendo la compensación económica para el perjudicado.

En colisiones a baja velocidad con latigazo cervical, una de las lesiones más discutidas por las aseguradoras, acreditamos médicamente el daño y su evolución hasta lograr una indemnización de 15.000€.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre qué decir (y qué no) a la aseguradora tras un accidente de tráfico

“Estoy bien”. Es la expresión más utilizada por las aseguradoras para negar lesiones o cuestionar la relación entre el accidente y los daños, incluso cuando los síntomas aparecen horas o días después.

Sí. No estás obligado a dar una declaración grabada sin asesoramiento legal. De hecho, es recomendable no hacerlo, ya que cualquier manifestación puede utilizarse posteriormente para reducir o negar la compensación económica.

No por el hecho de ser leve. La gravedad del impacto no excluye automáticamente las lesiones. Sin embargo, intentarán cuestionarlas si no existe una correcta acreditación médica y una estrategia jurídica adecuada.
Porque es una estrategia habitual para negar que el impacto pudiera causar lesiones. En colisiones leves intentan romper el nexo causal entre el accidente y el daño físico, especialmente en lesiones cervicales o lumbares.
En la mayoría de los casos, sí. Las ofertas rápidas suelen presentarse antes de conocer la evolución real de las lesiones y suelen ser inferiores a la indemnización que legalmente podría corresponderte.
No es aconsejable. Admitir culpa, aunque sea parcial, puede perjudicar gravemente tu reclamación. La determinación de responsabilidades debe hacerse con asesoramiento profesional y conforme a las pruebas del accidente.

Puede solicitar cierta información, pero no una valoración médica ni diagnósticos. Las lesiones deben acreditarse mediante informes sanitarios, no a través de declaraciones informales al tramitador o al perito del seguro.

Puedes hacerlo, pero no es recomendable sin orientación previa. El perito actúa para la compañía y su valoración puede influir decisivamente en la indemnización ofrecida o en su denegación.
Aún es posible actuar. Es importante acudir cuanto antes a un abogado especialista para valorar la situación, aportar documentación médica adecuada y reconducir la estrategia frente a la empresa aseguradora.

Conclusión

Conviene tenerlo claro desde el primer momento: tu aseguradora no es tu amiga, es una empresa. Su objetivo no es protegerte, sino cerrar el siniestro al menor coste posible.

Lo que digas tras un accidente puede afectar directamente a tu indemnización, incluso aunque lo hagas de buena fe. Por eso, la prudencia y el asesoramiento profesional son fundamentales.

Si te llaman del seguro y no sabes cómo actuar, consulta antes de hablar. Una orientación a tiempo puede evitar problemas mayores.

Contacta directamente conmigo mediante el siguiente formulario, un WhatsApp al 619 866 143, o llamarnos al 934 881 125.

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    Escrito por: Ramón Onandia

    Ramón Onandia es abogado del despacho Onandia Abogados de Barcelona, especializado en la reclamación de indemnizaciones por accidente de tráfico, accidentes laborales y negligencias médicas.
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